11 de abril de 2012

Odette, una comedia sobre la felicidad

Dirigida por Eric-Emmanuel Schmitt (escritor de la novela de la que recibe nombre y adaptación de la misma) Odette, una comedia sobre la felicidad narra las peripecias diarias de  una mujer de mediana edad, viuda, cariñosa y muy soñadora.

Su mundo se limita a sus hijos (ella, una joven arisca en paro y él, un cariño peluquero), su trabajo como dependendienta de cosméticos en un centro comercial y sus horas cosiendo como plumadora para sacar un dinerillo extra (si, se devanaron los sesos haciendo un guiño a El lago de los cisnes). 

Pero el mejor momento del día, aquel instante que le inyectan ganas de vivir, procede de todos aquellos ratos en los que lee libros de su autor favorito, el polémico Balthazar Balsan al que espera ver en persona en una tarde de firmas cualquiera.





Inesperadamente este galán de masas sufre una crisis personal detonada por un temible crítico que en un programa literario en máxima audiencia lo tilda de mediocre y de escritor de cajeras; además su relación de pareja está destruida  y  los lazos que mantiene con su hijo tampoco atraviesan el mejor momento.
El encuentro con una de sus máximas seguidoras, una persona optimista y soñadora que cuando es feliz incluso vuela y que en el día a día intenta alegrar a los de su alrededor, hará que se tome su vida de otra manera. 

Lo sé, os recuerda a Isasaweiss y a mi


Si nos centramos en los aspectos más formales, la fotografía colorista pertenece a Carlo Varini (que también hizo una gran labor en los Los Chicos del Coro) y la tierna banda sonora está firmada por Nicola Piovani (compositor de la más que conocida banda sonora de La vida es bella y de bastantes películas de Bigas Luna y de Nani Moretti).

Se le podrían poner ciertas pegas, algún personaje sobra, algún intérprete no acaba cuajar pero se pueden salvar ciertas críticas (ataque frontal a puristas, sabelotodos o los que se creen con derecho a etiquetar por ignorancia o frustración que cada vez abundan y más) algunas escenas de baile y el buenrollismo liviano que propone.


Sidhe con Gaiman/Murakami/Auster/Palahniuk/Moore/ Némirovsky y Nothomb....

En fin, película ligera, con aires soñadores, pequeños momentos de baile y que un momento dado (pongamos un Domingo cualquiera) puede que haga brotar la sonrisa.
Si de Odettes estuviese poblado este universo, todos mantendríamos la sonrisa.



Por sus buenas intenciones y por abogar por la segundas oportunidades (somos fanes de las personas que aspiran a ser felices)  le damos por nota cinco wasabis alegres y desenfadados.  Con el trailer nos despedimos por hoy.







3 comentarios:

RAFA V dijo...

Acertada crítica sí señor. Una pelicula ligerita, pero hay que reconocerle su encanto. No es que sea Amelie precisamente, pero tiene algo especial. A mí desde luego me gustó. Saludos.

raúl fdz pacheco dijo...

un buenrollismo liviano no es poca cosa. me vale. apuntada queda.

miquel zueras dijo...

Es uan comedia agradable y sencilla que se la ha comparado en exceso con Amelie. Es algo sensiblera a ratos y los giros del guión desconciertan un poco pero es agradable de ver, bastante recomendable. Saludos. Borgo.