26 de abril de 2012

Cantando bajo la Lluvia

Dado que Roswell no había visto una de mis películas favoritas de siempre, se decidió (tras días de selmonearle sobre las habilidades danzarinas de Gene Kelly) por disfrutar de este célebre clásico.

Repaso rápido: Dirigida por Stanley Donen y Gene Kelly en 1952, Cantando bajo la Lluvia es el musical por excelencia y uno de los mejores homenajes al cine de mudo y al metacine (si no menciono The Artist me podría explotar la cabeza) en el que se detalla la transición del extinto cine silente al sonoro y el duro golpe que supuso para infinidad de actores y actrices de renombre que vieron finalizar su carrera por carecer de habilidades interpretativas o por tener una voz que no encajaba en la gran pantalla.

En ese preciso punto nos encontramos a un pizpireto Gene Kelly, que interpreta a un galán de los años 20 que ha sido lanzado al estrellato haciendo de partenaire de la ambiciosa Lina Lamont.




Juntos están siendo la pareja de moda (ficticia y cinematográfica) pero la industria les da un revés con la incorporación del sonido y las nulas aptitudes vocales de la señorita Shelden. Encima, Don Lockwood empieza a cuestionarse su valía tras un encuentro fortuito con una jovencita (Debbie Reynolds a la que en este papel y durante toda la reseña llamaremos la pánfila) que lo tacha de actor mediocre y con la que por avatares de la vida acabará entablando una amistad que le servirá para tener una oportunidad de salvar su carrera.




Como todo el mundo sabe la pánfila no destaca durante todo el metraje en nada, de echo ni su voz cantando le pertenece, es la de Jean Hagen que interpreta a (la rubia tonti) Lina Lamont y es evidente el poco talento que tenía Debbie Reynolds en el baile (lo que creó más de un momento de tensión con Gene Kelly que al final alternó escenas con la maravillosa Cyd Charise y sus interminables piernas).

Los números principales ya forman parte de nuestro imaginario, desde el clásico I'm Singin' in the Rain  grabado en varias tomas -por mucho que se especule con la famosa toma única y Gene Kelly delirando con fiebre-  y de la famosa (y cierta) extraña lluvia compuesta por una mezcla de agua, leche y sal para poder ser captada por las cámaras, a los bailes que se marca nuestro querido protagonista con la felina Cyd Charisse en Broadway Rhythm Ballet o el mítico Make a laugh que le costó una semana de descanso a Donald O'Connor (que interpreta al amigo y representante de Lockwood cuyo nombre es el de Cosmo Brown), sin olvidar el divertido Moses Suposes.




En cuanto a las canciones Good morning, good morning es de aquellas piezas que ha sido dinamitada en radio y anuncios y You're my lucky star todavía se escucha en algún evento almibarado (y en mi hogar, que ustedes ya me conocen).
Otro de los puntales de la cinta son los decorados,  la mayoría son de ensueño, unos por su luminosidad y su belleza cromática, otros por sus elaboradas perspectivas forzadas, las falsas perspectivas o como en la foto siguiente, por el uso del trampatojo (si queréis disfrutar del vídeo, clickad sin miedo) y el vestuario (sobre todo el femenino) sigue siendo uno de los más bonitos del séptimo arte.

Las risas son otro componente principal de la película y destacan los errores de sonorización propios de las primeras producciones, la falta de experiencia de los actores y la poca pericia de los técnicos  y directores que no sabían que hacer o donde colocar los micrófonos; eso por no hablar de la relación del apuesto Don Lockwood y la aspirante a actriz Kathy Shelden (pero no vamos a spoilear por si no la habéis visto).



Para Gene Kelly esta fue una de las películas en la que se dejó literalmente el pellejo, coreografiando, dirigiendo y siendo el protagonista y vinculando para siempre su nombre a un estilo de baile que combinaba varios estilos de danza, desde las variantes más clásicas de salón al claqué y que junto su gran amigo Fred Astaire les convertiría en los reyes de los musicales de los años 40 y 50.




Antes de terminar (como todo el mundo tiene su fuente de inspiración) Gene Kelly confesó que I'm Singin' in the Rain se inspiró en otro célebre baile, que no era otro que el ideado por Maurice Chevalier, La Romance de la Pluie para la película L'Homme des Folie-Bergères.

Os dejo La Romance de la Pluie de Chevalier y el ya famoso I'm Singin' in the Rain de Kelly. Disfrutad de una gran declaración de amor al cine, con toques de romance, humor y mucho pero mucho baile.










Nota wasabera: Esta portada pertenece a un artistazo llamado Adam Juresko, no hace falta que os invite a pasar por un página.

11 comentarios:

Manderly dijo...

¡Qué gran película!!
Es un musical que gusta tanto a los admiradores del género como a los que no lo son.
Dinámica, alegre, divertida y llega de canciones y bailes que transmiten ganas de vivir.
Saludos.

El sr. Hormigos. dijo...

Seré breve:

Ilumina el corazón.

calamarin dijo...

No me han gustado nunca los musicales y Gene Kelly tampoco, no digo yo que no fuera un gran bailarín... pero su constante estado de felicidad de postal y su falsa sonrisa, incluso me agobia.

Roy Bean dijo...

Aparte de ser un gran musical que se ha hecho nunca, es una gran película.Entre mis favoritas y no sólo como música
Tu tranquila, que si no mencionas The Artist, ya estaba merodeando el lobo.
Y a Roswell (desconozco su edad) pero a estar a estas alturas sin ver Singin in the rain, es para sacarle una tarjeta roja directa.

Saludos
Roy

Javier Simpson dijo...

Grandísimo musical. Visualmente portentosa.

Muy buen post, Sidhe.

Sidhe dijo...

Casi estamos todos de acuerdo, qué raro jajaj

Va Calamarin igual si lo ves ahora te hace gracia y todo ;)

deWitt dijo...

Como leo tu entrada a las 8:30 a.m sólo se me ocurre responderte "Good morning, good morning...."

Fíjate que a mí, en contraposición a Calamarin, lo que me gusta de los musicales es eso: parece que nada malo puede pasar.

Biquiños

León dijo...

Una película maravillosa, que aun no he conseguido que la gata con gafas vea... pero si tu lo has logrado, no habrá que perder la fe.
Los numeros son impresionantes, sobre todo ese onírico digno de Dalí con el infinito fulard de ella volando por ahi. Una maravilla
Y si, voy a picar. Esta película se adelantó casi 70 años a lo que ahora nos venden como novedoso en la meramente simpática "The artist"...
Ya esta. Ya lo he dicho y me he quedado a gusto.
Saludos

CINEXIM dijo...

Adoro Cantando Bajo La Lluvia con la misma intensidad que detesto The Artist, jajaj es que si no lo digo a quien le estallará la cabeza será a mi.

Felicidades con retraso y apuntada estás!!!

GOLONSEGUS dijo...

Sidhe , solo voy a decir , que tienes muy buén gusto ... !
Besitosss.

Sidhe dijo...

Pronto traeremos por estas lindes otro musical, pero más...rarito

Cuídenseeeeeeeeeeee