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14 de diciembre de 2011

Gymkata

Llegó el momento.
Por fin tengo el inmenso honor de hablaros de Gymkata, una de las películas más descacharrantemente cutres de los 80, una de esas obras maestras de la chunguez que hacen que te enamores de ellas desde el primer hasta el último fotograma.

No cabe duda de que la combinación del patrioterismo Reaganiano con el cine de acción nos regaló en los ochenta un buen montón de películas  a cual más irrisoria, pero el colmo de la ridiculez se lo lleva esta pequeña joyita mediante la que alguien intentó convertir a Kurt Thomas,  un gran gimnasta olímpicio americano, en la nueva sensación del cine de explosiones y hostias.

La habilidad de la gimnasia. La destrucción del karate. Todo eso y mucho más es Gymkata.



25 de octubre de 2011

Phenomena Grindhouse: La Noche del Terror Ciego + El Cebo




El Domingo 23 de Octubre los integrantes de este humilde blog tuvimos el placer de asistir a uno de los pases del Phenomena Grindhouse - Spanish Bizarre dentro de la programación Phenomena en la Ciudad Condal. Un hurra por Nacho Cerdà.


Es una fantástica experiencia ver dos clásicos de la serie b hispana, no solo en pantalla grande y en 35 mm. (que ya es bastante), sino además en el incomparable marco del siempre emblemático Cinema Urgell de Barcelona.

1 de julio de 2011

Robot Monster

Lo prometido es deuda, pero hasta la semana que viene no estaremos al 100%.

Un día te levantas y tienes la seguridad de que pasarás a la historia y decides embarcarte en tu ópera prima, una película de ciencia ficción, catastrófica, terrible y con altas dosis de drama.
Para tan digno menester necesitas el mejor villano de la historia, alguien que destile maldad por cada poro de su cuerpo… Aquí debió ser donde Phil Tucker (en ese momento un novel director) se dejó los sesos y viendo su irrisorio capital, decidió echarle imaginación (y algo de morro) al asunto.


19 de abril de 2011

Las Mujeres Salvajes de Wongo / Teenage Monster

Vuelvo al ataque y sugerencias traigo estimados lectores. Tomen nota:

Amantes de lo inclasificable, lo bizarro que baila entre los 50 y los 60 y toda esa ristra de adjetivos que hacen que busquéis perlas a diestro y siniestro, si no habéis visto Las mujeres salvajes de Wongo, debéis verla con urgencia.
Una isla de preciosas mujeres y rudos y feos hombres que descubren que... No estan solos (sí, esta pequeña obra es la madre de series y de otras películas; con un poco más de carne en el asador, podría haber sido la madre del softporno para mujeres... no pudo ser).
Recuerden olvidar las gafas y disfrutar, valdrá la pena. Atención a las escenas de acción de las féminas, no tienen desperdicio.





Y siguiendo el revival (afortunados pues, aquellos que aún tenemos rayos catódicos en nuestro haber) tuve la suerte de disfrutar Teenage Monster, que tranquilamente podría ser la antecesora de Teen Wolf con tintes dramáticos y nucleares.
Imprescindibles las escenas de terror de la mano de nuestro infeliz protagonista, una suerte de Bud Spencer peludo de los sesenta.







Si tienen un romanticismo exacerbado por el universo de las películas de culto cutres, tengan presente este pack.


3 de diciembre de 2006

El camino de los ingleses

La útima película de Banderas como director se situa en un verano setentero en Málaga, exactamente en la vida de un tal Miguelito, al que que acaban de extirparle un riñón y en su variopinto grupo de amiguetes y chusma en general.

Que la voz taladrante, agobiante, cansina, monótona y bla bla bla de Fran Perea sea la del narrador de turno no ha sido una buena señal de lo que se avecinaba. Película que pretende ser intimista, cotidiana y experimental pero que acaba siendo una piedratocho infumable con personajes mal estructurados, una narración irregular y una fotografía que pretende ser oniríca y alejada de la comercialidad y da sensación de ser una chapuzada. Tiene algún momento risible pero en general la película es mala hasta decir basta. De un guión tan malo no podía salir algo mejor, eso está claro.

En fin, cuando alguien arriesga tiene dos posibilidades: O salir victorioso y meterse al público en el bolsillo o parecer un petardo pretencioso y provocar que el público se sienta timado. Viendo esta película, yo me he sentido en todo momento del segundo grupo.

No veo la razón de ser un narrador soltando palabrería barata, ni un personaje principal que sólo sabe decir dos frases de La Divina Comedia (el tío de documentación se declaró en huelga ¿no?) ni esos malditos planos blancos que daban ganas de vomitar.

Suerte que no tengo que pagar por ir al cine, hubiese salido más enfadada si cabe.