Rondaban los inicios de los sesenta. Un torrente de inmigrantes procedentes de España, Italia y Turquía llegaron con la intención de tener un porvenir a Alemania.
Hüseyin Yilmaz busca un futuro mejor para su familia decide (como otros tantos) salir de su pueblo en Anatolia (Turquía) y aterrizar en Almanya.
Por avatares de la vida se convierte en el inmigrante un millón uno, lo que años después hará que reciba una carta de la Canciller para que hable de su experiencia como trabajador inmigrante turco y como nuevo ciudadano alemán.
Paralelamente a este suceso, decide pasar las vacaciones de Otoño con sus esposa, sus tres hijos y sus nietos en su pueblo natal, lo que abrirá ciertas brechas y supondrá el repaso vital de su familia.
