1917, Chico (el tierno James Stewart) es un excéntrico joven (Y ateo... ¡¡¡Horror!!!) que trabaja limpiando en las alcantarillas de París.
Está harto de la soledad y de su trabajo... y parece que ese Dios al que todo el mundo venera le ha dado la espalda, razón de su cinismo.
Una noche, salva de ser encarcelada a Diana, una joven de supuesta vida alegre (que vive con su malévola hermana, quien además es dueña de un parisino burdel y trata de obligarla para que trabaje en el oficio más antiguo del mundo), y lo único que se le ocurre es decir a la polícia que ella es su esposa.
El gendarme advierte que irá a su hogar a comprobar si eso es cierto, por lo que Chico se lleva a la muchacha (la felina Simone Simon) a su humilde casa, un séptimo piso en un laberíntico edificio de infinitas escaleras en los suburbios de Montmartre.
















