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28 de febrero de 2012

And the Oscar Goes to... Hablemos de La Invención de Hugo



En la Wasabi Manor nos alegramos (algo que suele ser bastante raro) por el reparto de premios de los Oscars. Si The Artist nos pareció la película del 2011 (controversia sobre el premio a mejor banda sonora, o que el primer actor francés en la historia en llevarse la deseada estatuilla sea Dujardin... la polémica está servida, pero desde este rincón, como ya sabréis, lo celebramos), Hugo  la sigue muy de cerca, aunque hay que reconocer que ha habido algún que otro... olvido.

Que en la categoría de cortos haya ganado The Fantastic Flying Books of Mister Morris Lessmore solo acaba por confirmar una cosa: que el cine en cualquier de sus manifestaciones, se vuelve a nutrir de sus orígenes (¡¡¡hurra!!!) y, como era de esperar y como último apunte de la gala (no tan sosa como el año pasado, pero en su tónica), nuestra Meryl se llevó el gato agua.

7 de febrero de 2012

Broken Down Film / The Call of Cthulhu

Broken Down Film

El inefable Osamu Tezuka, padre del manga tal y como lo conocemos hoy en día, realizó en 1985 este cortometraje animado: un cariñoso homenaje a las ajadas películas mudas de los inicios de la cinematografía, aprovechando las imperfecciones y demás errores que tanta gracia nos hacen, en un curioso y divertido ejercicio de metacine.


Esperamos que la simpática Una Película Estropeada, como se le llamó en castellano, os guste tanto como a nosotros.

26 de enero de 2012

El Colegial

Esta reseña es de una obra muda. Eso significa que durante la película (si la véis o la recodáis) suenan piezas interpretadas en un órgano (en este caso la música fue compuesta por John Muri) y los diálogos, cuando fueron necesarios, se pusieron mediante intertítulos .

Buster Keaton, afianzado en una carrera imparable en la comedia, para hacer El Colegial (College en USA) se inspiró en El Estudiante (1925), taquillazo del enorme Harold Lloyd, cinta en la que un joven de familia humilde que vende electrodomésticos quiere ser popular en la Universidad, y no duda en hacer todo lo posible para lograrlo. Keaton, con su productora (la Comique) contrata como director a James W. Horne (el cual tendría una carrera reducida a dirigir exclusivamente películas de Laurel y Hardy), y se lanzan a rodar la historieta de un jovenzuelo patoso de tiernas aspiraciones románticas.