1979. Teherán está viviendo un período convulso cuando un extenso grupo seguidores de Ruhollah Jomeini (que poco después se auto-proclamaría líder político y espiritual de forma vitalicia) toma la embajada americana, secuestrando a 52 trabajadores durante un cautiverio que duró 444 días.
Mientras, seis miembros del personal diplomático han logrado escapar y llegar hasta el domicilio del embajador de Canadá. Pasados unos días, recibirán noticias de la CIA con excéntrica misión que tendrá por objetivo sacarles de Irán de una forma un tanto descabellada. Pese a sus reticencias (y sabiendo que no tardarán mucho en darles caza los jomeinistas) deberán aunar fuerzas e intentar sobrevivir acatando las directrices de un diestro agente de la CIA. Éste, ha logrado introducirse en Irán haciéndose pasar por el director de una película de ciencia- ficción que ha de buscar (supuestamente) localizaciones en el antiguo Imperio Persa.
