30 de junio de 2012

Mi Extraña Adicción

Obsesión. Compulsión. Ese campo en el que cada uno riega lo que quiere (o lo que puede).
Hay quien por debilidad se obsesiona por efectos materiales, por sí mismo o incluso por una persona (o varias).

Evidentemente, el primer paso es tomar conciencia de ello y el segundo es acudir a un profesional para tratarse... pero nosotros no pretendemos ser aleccionadores.



Hoy, simplemente, os hablaré de algo que está causando furor en la Wasabi Manor. Un reality televisivo (llamado aquí Mi Extraña Adicción y en latinoámerica Mi extraña Obsesión), que se compone de las historias de personas que pretenden combatir y erradicar sus demenciales comportamientos obsesivo- compulsivos, los cuales les están haciendo perder el control de sus vidas.






Cada entrega trata sobre una adicción/ obsesión/ fijación tan grotesca como incontrolable para quien la padece, como por ejemplo ingerir productos de limpieza o pintauñas, dormir con un secador encendido, masticar cristales, vivir como un bebé,  atesorar una multitud de gatos en casa, tratar a sus muñecas hinchables como si fueran personas de carne de hueso...




Mi Extraña Adicción cuenta con la visión de especialistas en psicología/ psiquiatría, que abordan los aspectos mentales de los protagonistas, sus temores y forma de vivir, y cómo plantear soluciones y salidas a sus obsesiones. Cada capítulo sorprende más que el anterior y  al final de algunos veremos cómo algunos pacientes logran salir de esa delirante espiral que se han ido forjando.




Este bizarro programa es una de nuestras más socorridas opciones en las calurosas noches estivales, en las que uno no sabe muy bien qué poner en la tele. Cada capítulo de Mi Extraña Adicción deja claro aquello de que hay gente pa tó, y podría finalizar con una frase molarizante tipo: Cuidad vuestras obsesiones, pues los perjudicados sois vosotros mismos.




Por tener un formato serializado no le ponemos nota, pero os recomendamos este curioso programa fervientemente.





Felices fiestas locales; ya sabéis dónde estamos por si os perdéis... jajaja.






P.D.: Aprovechando estas fechas, os dejamos con una adecuada canción:  Obsession de los clásicos Army of Lovers:








6 comentarios:

Marisa dijo...

Ahora q lo decis creo que un dia haciendo un zapping feroz vi el capitulo de la chica que comia papel higienico mi primer reaccion fue la risa pero luego de ver el testimonio realmetne me dio pena por la chica !

Javier Ramírez. dijo...

Yo me quede sorprendido por testimonios como el de la chica que queria ser un bebe y hasta se ponia pañal y todo y luego otra que se comia la pared. uff que cosas...

Javier Ramírez. dijo...

y eso que me encantan las series y peliculas de anime y alli hay personajes que tienen unas obsesiones muy raras...

El sr. Hormigos. dijo...

Me quedo con un chaval que no podía dejar de comer tiza, y con una muchacha obsesionada con estar morena, camino de convertirse en un melanoma viviente.


También salía un fulano ultracompetitivo que no podía dejar de correr, al que la sra. Hormigos catalogo rápidamente con un "más que raro, este tío es gilipollas".

Altamente recomendable para esos momentos de "¿será que el raro soy yo..?"

Sidhe dijo...

Marisa tienes mucha razón, la mayoría de veces este tipo de personas produce mucha pena y es lamentable la energía que utilizan en cosas autodestructivas tan nocivas para si mismo como para los demás. Imagino que cuando se analizan a sí mismos y ven en qué se han convertido (si es que son capaces) es cuando o reflotan o se acaban de hundir del todo.

Comparto opinión con su señora, Hormigos y es que según que personajes parecen sufrir cottolenguino style .


Javier Ramírez, la chica pañales, todo un ejemplo de madurez, eh...Ya sabes que la realidad casi siempre supera la ficción...


Un saludo queridos!!

Alan Smithee dijo...

Ostras,

no se como se me había pasado por alto esta joya. No conocía el programa, pero ya estoy preparando un visionado con unos colegas

Gracias!

Un abrazo!